Este artículo tiene su primera parte AQUÍ
«Y considerémonos unos a otros, para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de reunimos corno algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos, tanto más cuando veis que este día se acerca» (Heb. 10:24-25).
En el anterior artículo consideramos las motivaciones correctas para sobrellevar las cargas los unos de los otros. En esta segunda parte nos centraremos en la puesta en práctica del cuidado mutuo -¿cómo hacerlo?- y en sus resultados, ¿qué efectos produce?





