Sálvame, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma. Sal 69:1.
El salmo de hoy es el segundo más citado por los escritores del Nuevo Testamento. Juan, Lucas, Mateo, Marcos y el apóstol San Pablo, usaron varias referencias de este maravilloso poema.
El salmista está en dificultades. Eso no es novedad. Los problemas siempre lo acompañan, incluso en la vejez. Estaban presentes, tratando de destruir su fe y su confianza en Dios.
Esta vez, el espíritu de David estaba terriblemente conturbado. Sus emociones estaban afectadas. El estrés había logrado dominado.
"Las aguas han entrado hasta el alma". Clama en busca de ayuda, y el socorro divino aparece. Este salmo va más allá del libramiento del salmista. Se refiere también al libramiento de Sión en un tiempo de crisis. En realidad, los sufrimientos personales del salmista son una especie de figura de los sufrimientos colectivos de la nación.
Parece que el dolor emocional de David era causado por una falsa acusación, levantada contra él. En el versículo 4 expresa: "Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; se han hecho poderosos mis enemigos, los que me destruyen sin tener por qué. ¿Y he de pagar lo que no robé?" ¿Quiénes eran esos enemigos? Poco importa. Lo que interesa es saber que en la hora de la angustia el salmista sabía dónde buscar el socorro.
Los problemas de la vida son como aguas turbias y amenazadoras. A veces son tan torrenciales que la persona pierde hasta el deseo de seguir viviendo. El salmo anterior habla de triunfo, de victoria y éste, tiene como tema central los peligros y las dificultades. ¡Cuán cerca está la victoria de la derrota, la alegría de la tristeza y la vida de la muerte!
El hecho de que tú no tengas problemas hoy, no es garantía de que mañana continuarás igual. Por eso, es necesario que cada minuto aprendamos a depender de Dios. De ese modo, cuando las aguas turbulentas lleguen hasta el "alma", sabremos echar mano de los recursos invisibles de la fe y de la confianza en Dios.
¿Cuán triste o cuán alegre te sientes hoy? No importa. En esta vida siempre habrá sol y lluvia, primavera e invierno. Pero si tú tienes la seguridad de que tu vida está en las manos del Señor, sabrás decir: "Sálvame, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma".
EXAMINA TUS SENDAS
Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos. Prov. 4:26.
Si aquella tarde no me hubiera parado para pensar, habría continuado el viaje por el camino equivocado y cuando lo descubriera, tal vez sería tarde.
Reflexionar, pensar, meditar, examinar y considerar son acciones necesarias en el camino de la vida. Vivimos en un mundo de muchos caminos. Alguien cambió las señales de la carretera. Creyendo que estamos en la dirección correcta, podemos estar acercándonos a la muerte.
Cuán bueno es Dios que nos dio el tiempo dividido en días, semanas, meses y años. Es como si dijera: "Estas son paradas para que pienses". Tú te das cuenta que la noche está inevitablemente llegando. El sol se esconde y aparecen las sombras como una invitación natural al descanso. ¿Qué haces antes de dormir? ¿Qué acostumbras a hacer? ¿Qué pensamientos ocupan tu mente?
"Examina la senda de tus pies", es el consejo divino. ¿Qué salió bien y qué salió mal? ¿Qué pude mejorar? ¿Qué pudiste haber dejado de lado? ¿Necesitaste hacer un desvío de! plan original? ¡Cuántas veces el piloto tiene que cambiar su plan de vuelo, porque surge una tempestad amenazadora a su frente! Esta vida está llena de tempestades y peligros. La maravilla del cerebro humano es que puede "reprogramarse" a fin de enfrentar las tormentas de la vida.
Examina, piensa, medita. Examinar permite avanzar con seguridad. No hay empresa, familia o individuo que tenga la posibilidad de llegar seguro al puerto deseado sin evaluar los procedimientos.
¿Cuál es e! rumbo de tu vida hasta aquí? ¿Estás conduciendo a tu familia de la manera que planificaste antes del casamiento? Nunca es tarde para comenzar de nuevo cuando tú te das cuenta que tomaste el camino equivocado.
Hoy es un nuevo día. Hay sol, hay vida. Hay personas que están corriendo tras sus sueños, ¿no es verdad? Donde tú vives, ¿está oscuro por causa de las nubes? No importa, de todos modos, mira para afuera. Abre la ventana de tu vida. No te encierres. Abre tu corazón a Jesús, porque a pesar de la tormenta, el sol continúa brillando por encima de las nubes.
Ese dolor que te perturba, va a pasar. Ese problema que te preocupa, tiene solución. Porque Jesús está en e! control de tu vida, ¿o no lo está? Para estar seguro: "Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos".
TIEMPO
Jugaba al amor libre. “Mientas espero al hombre cierto, me divierto con los errados “. Decia. Y su carcajada, como cascada de aguas salvajes, rodaba cuesta abajo por la monatana de sus actitudes inconsecuentes.
Jugaba su propio juego. Como si la vida no tuviese reglas. Corria como una gacela, por los prados atractivos de una sociedad liberal. Nadaba en las aguas turbulentas de la nueva moral. Descendia a las profundidades de aquel mar embravecido, atraida por la belleza traicionera del placer.
Un dia quiso salir. Le faltaba oxigeno. Intento regresar a la supercifie y se dio cuenta que habia ido demasiado lejos. Murío de sida , a los 28 ano
¡ Gabriela, Gabriela! Tu piel canela estaba demasiado blanca el dia de tu entierro. Tus ojos vivos no tenian luz.
¿ Que hiciste con tu vida? ¿ Por qué no te respetaste a ti misma? ¿ Por que jugaste con tu tiempo y te fuiste antes de tiempo?
El sabio Salomón, después de caminar por los mismos senderos espinosos, un dia volvio los ojos a Dios y escribió: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”(Eclesiastes 3:1).
Hay dos conceptos en este versiculo. El primero es que existe un determinado tiempo para todo. La vida no es la sucesión accidental de hechos. No puede serlo. Me alimento cuando puedo,trabajo cuando se me antoja, duermo si sobra tiempo. No. Es necesario establecer un programa de actividades y seguirlo conscientemente. El segundo concepto es que, lo que hay que hacer, hay que hacerlo a su debido tiempo. Ni antes, ni después. Invertir el orden puede ser fatal. El problema es que al ser humano no le gustan las reglas. Quiere hacerlo todo de acuerdo a las circunstancias y conforme a su voluntad.
¿ Te imaginas un partido de futbol donde cada jugador siga sus propias reglas? ¿Como terminaria? Creo que ni empezaria.
Si en cosas tan simples como el futbol, existen reglas, ¿Por qué no habrian de existir en la vida?
Gabriela ya no puede hacer nada para enmendar el rumbo de su vida.
Está muerta. Pero tú si. Hoy puede ser un nuevo dia. Has correr las cortinas de tu vida. Deja entrar al sol. Es tiempo de vivir, de evaluar,de corregir si Es necesario. Busca a Jesus y permite que el guie tus pasos a lo largo de la vida.
Pastor Alejandro Bullon
Todo pasa
Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos.
Sal 90:10.
Conoces la teoría de la pasta dental? Según esa teoría, cuando tú comienzas a usar un nuevo tubo pones porciones generosas en el cepillo de dientes, pero a partir de la mitad, comienzas inconscientemente a poner cantidades menores, porque sabes que te queda poca pasta en el tubo.
Igual sucede con la vida. Cuando somos jóvenes, tenemos la impresión le que la eternidad fuera nuestra. Cuando llegarnos a los años de la vejez, cada momento se torna valioso, porque sabemos que el tiempo está llegando su fin.
La Biblia relata que los primeros seres humanos vivían en promedio unos 960 años. Con la entrada del pecado, el tiempo de la vida se fue acortando. Hoy es raro que alguien pase de los 100 años. El salmista afirma que a los 80 años todo "es molestia y trabajo".
La realidad es contundente. Tú no tienes todo el tiempo del mundo para utilizar todo lo que quieres; por tanto, es necesario que te levantes temprano diariamente y, después de pasar un tiempo con Dios, trabajes incansablemente en la realización de tus planes.
El otro día, conversé con un hombre de 60 años, que me decía: "Viví, pero no logré nada. Miro para atrás y nada construí. A veces me pregunto si vale la pena haber vivido". Sí, la vida es breve y fugaz; pero eso, en vez de llevarte al pesimismo o a la autocompasión, debería conducirte a Aquel que permanece para siempre. Es precisamente porque los años "pronto pasan, y volamos" por lo que debemos construir nuestros sueños, planes y realizaciones en la única persona que no está limitada ni por el tiempo ni por el espacio: Dios.
Lo poco, si se ha vivido con Jesús, es mucho. Y lo mucho, vivido sin él, es vacío, desesperación y frustración. No importa cuál sea tu edad, si tú a partir de hoy comienzas a vivir en comunión con el Dios de la eternidad, él te ayudará a hacer en 5 años lo que tú solo no conseguirías construir en toda la vida.
Nunca es tarde para quien cree en Dios. Cada día es un nuevo día. La vida es un permanente comenzar. A despecho de los problemas y dificultades, encara hoy los desafíos, sabiendo que en esta vida todo pasa rápidamente, "y volamos”.
por Alejandro Bullón
ÉXITO Y FELICIDAD
Prov. 1:1,2 dice: “Los proverbios de Salomón [. .. ] para entender sabiduría y doctrina, para conocer razones prudentes.”
Rosana era una famosa cardióloga. Dejó todo para entrar en un convento en busca de "un sentido para la vida". Roberto abandonó una brillante carrera de abogado para viajar por el mundo, argumentando que quería vivir la vida en su plenitud, "antes de que fuera demasiado tarde". Marilyn, se suicidó cuando estaba en la cima de una brillante carrera de actriz. La vida de estos tres personajes tiene un denominador común: el aparente éxito en una determinada área de la vida no fue capaz de garantizarles la felicidad.
Es extraño. Muy extraño. Porque todos relacionan el éxito con la felicidad. Más extraño todavía, cuando sabemos que Dios quiere que los seres humanos tengan éxito, y si el éxito no trae la felicidad, algo está mal con el éxito, o con Dios, o con nosotros.
El libro de Proverbios nos enseña que la sabiduría es el arte de vivir y de alcanzar el éxito sin sentirse vacío. La sabiduría es pasar por la vida, llegar a la vejez y ver a los hijos realizados, mirar hacia arriba con gratitud, y encarar la muerte con la esperanza de la resurrección en Cristo.
Si Dios quiere que sus hijos vivan ese tipo de experiencia, ¿podría haberlos dejado a ciegas, para que intenten, en medio de sus frustraciones, encontrar el camino de la felicidad? ¡Claro que no! Con certeza, los principios para vivir una vida plena, abundante y feliz, están a disposición del ser humano en la Biblia y, especialmente, en el libro de Proverbios.
En los primeros cuatro versículos del libro, encontramos diez palabras que parecen sinónimas, pero que no lo son. Están relacionadas entre sí. Una nos lleva a la otra. Esas unidades de pensamiento son: sabiduría, enseñanza, entendimiento, aprendizaje, inteligencia, justicia, juicio, equidad, paciencia y conocimiento.* Las últimas nueve son hijas de la primera, que es la sabiduría, y sabiduría es saber vivir la experiencia de la felicidad. ¿No es eso lo que deseas para ti y para tu familia?
Por eso, antes de salir de tu casa hoy, piensa que en el libro de Proverbios encontrarás este año consejos maravillosos que Dios nos dio a través de "Salomón [ ... ] para entender sabiduría y doctrina, para conocer razones prudentes".
por Alejandro Bullón
MIRA EL BARRO
Una de mis mayores alegrías cuando niño, era jugar en la lluvia. Jugar futbol en el lodo era lo máximo. Creo que todo comenzó cuando vi en la televisión una antigua propaganda de la Adidas. Mostraba unos hombres jugando futbol en un campo completamente encharcado. Me gustaba imaginarme en ese comercial, jugando futbol en aquel campo verdecito, bajo aquella lluvia torrencial y con un lindo uniforme. Sin embargo crecí en ciudades metropolitanas: Belo Horizonte, Niterói, San Pablo. En aquellos lugares los patios de las casas eran de cemento, y en los departamentos las áreas de juegos no tenían jardín.
La primera vez que pude jugar futbol en la lluvia, en un campo verdecito como era mi sueño, fue en Artur Nogueira, interior de San Pablo. Allí podría correr por los verdes campos de mis sueños bajo la lluvia. Como “quien no tiene perro se casa con gato”, cualquier lluviecita que caía yo salía para jugar o andar de bicicleta. Artur Nogueira era una ciudad del interior. En aquel tiempo no era a metrópoli que es hoy. Había mucho barro por allí.
Salir para jugar en la lluvia era destinar la ropa del juego a la basura. El barro de aquella ciudad no salía de la ropa ni con mil lavadas. No había alvejante, zurra o paliza que fuese capaz de hacer que la ropa volviese a ser como antes. Mi madre casi enloquecía, yo era solo felicidad, hoy entiendo porque la viejita se desesperaba. Cuándo nos trasladamos a Brasilia y teníamos un campo inmenso para jugar, ella separo la “ropa de lluvia” para que no destruyamos toda nuestra ropa.
Cieno, lodo, o lama es una cosa que mancha, ensucia y hace sentir asco cuando cae en la ropa o en las cosas. Nada es peor que lavar el carro y en seguida llover, peor todavía es llevar un baño de lodo del camión que pasó por un charco de agua, pero mucho más terrible es si la ventana de tu carro está abierta, no solo el carro queda sucio por dentro, sino también el asno que la dejo abierta.
Recuerdo la Campal de Itabuna, BA en 1986. El pueblo reclamaba del barro que había donde ellos tenían que armar sus carpas. ¿Imaginen? Tú ibas a bañarte y volvías más enlamado que antes de bañarte. ¿Tú ya viste los derrumbes por causa de las lluvias? ¿Lo que impide que los cuerpos sean rescatados, identificados, o lo que dificulta que los bomberos hagan su trabajo? El barro, el lodo, el cieno, la lama…
Está bien Sami, ya entendí, barro, lodo, cieno es desagradable ¿Y qué tengo que ver con eso?
Un día de estos leí sobre un cieguito. Esa persona era ciega de nacimiento. Vivía en una época y lugar en que las personas creían que ser deficiente era sinónimo de ser pecador. Paralítico, ciego, sordo, mudo. Esas personas eran así porque seguramente habían cometido un terrible pecado y Dios los había castigado. ¿No es absurdo? Abominable preconcepto. Es difícil imaginar por que la gente pensaba así, mas era así.
Pero el cieguito ya había oído hablar sobre un tal Jesús. El ya había curado otros “malditos” solo con el poder de su palabra. “Levántate y anda le dice al paralitico; vete en paz que tu fe te salvo mujer con hemorragia” etc.
De repente, el ciego siente que Jesús está llegando cerca de él, Experimenta la sensación de alguien que va a ganar un gran premio. ¿”Será que él va curarme”? ¿Será que existe otro ciego o un paralítico a mí alrededor para “robarme” ese milagro?
El cieguito siente que el Maestro esta frente a él y también puede escuchar al pueblo preguntándole a Jesús “¿De quién es la culpa que él sea ciego, de sus padres o de el mismo? Jesús con su infinita sabiduría dice “la culpa no es de nadie, el nació así para que la gloria de Dios sea manifestada en él”.
¡”Que cosa”! piensa el ciego. ¡“La gloria del Señor se va a manifestar en mi”!!! Imagina la ansiedad, el nerviosismo, el deseo de tener manifestada la gloria de Dios en su miserable vida. Y en cuanto el imagina la gloria de Dios restaurándole milagrosamente, nuestro cieguito oye el sonido de un salivazo. Pienso que el ciego oía a los otros diciendo “¿Qué es lo que Jesús está haciendo?, míralo, que asco, está haciendo lodo con su saliva. ¿Qué es eso? ¿Para qué? Ese hombre es loco…
Si yo fuese el tal cieguito comenzaría a ponerme nervioso. “Y la tal gloria de Dios manifestada en mi” piensa él. Y en cuanto el piensa eso, Jesús le coloca en los ojos la saliva mesclada con la tierra, aquel lodo, aquel barro, aquella lama, aquella cosa asquerosa.
Si yo fuese el cieguito, salía dando puntapiés a todos. “Están burlándose de mí de nuevo. Me están haciendo de tonto. Hasta Jesús esta burlándose de mí. A los otros el cura por el poder de su palabra, pero conmigo el pone ese barro asqueroso en mi rostro. Pobre de mí, soy un miserable”.
Pero el cieguito no hizo nada de eso. El tuvo paciencia. La fe de que a pesar que las cosas estaban yendo de mal a peor, el milagro estaba para ser realizado. “Mejor será que esto funcione porque si no voy a dar muchas patadas”. No sé si el llego a pensar así. No me admiraría si lo hubiese hecho.
A pesar de no entender, el confió en que había alguna razón para que el barro estuviese en sus ojos, y que tendría que pasar por toda la ciudad, con el barro y el lodo en el rostro, hasta llegar al tanque y lavarse, como Jesús le había pedido.
El milagro se realizó. Listo, el cieguito ahora es solo ojitos. Está viendo todo. Las personas le miran y se preguntan que le pasó. Los vecinos que lo conocen atestiguan que es el mismo. Algunos tienen dudas, a pesar de eso el ex cieguito clama inflando el pecho “Soy yo, soy yo”. Y desde aquel instante se transformo en un vivo ejemplo del poder de Dios.
Tú y yo estamos en la misma situación, todo lo que planeamos nos sale mal, nada sale como queremos. Muchas veces no entendemos porque la vida nos trae tantos problemas. Es aquella madre que pierde el esposo y a la semana siguiente pierde el hijo. El hombre que es despedido del empleo y luego después la esposa le pide el divorcio, o aquella materia escolar que tu no conseguiste salvar, y aquella otra que tu tenias la seguridad que ya habías salvado.
Esta vidita siempre trae una sorpresa. Una peor que la otra. Nosotros esperamos que las cosas mejoren, que Jesús venga para arreglar las cosas, pero nos da la impresión que cuando El aparece las cosas se ponen peores.
Si esta historia te hace recordar alguna fase de tu vida, o si tú estás viviendo esa situación ahora, recuerda al cieguito de la historia. La muerte, la separación, la falta de trabajo, el embarazo no planeado, la enfermedad, todo es apenas el barro en tus ojos para ayudarte a ver el camino que es necesario seguir. Solo nos toca a ti y a mí tragar nuestro orgullo, ignorar lo que las personas digan o piensen, e irnos a la fuente a lavarnos. Después de eso vamos viviendo la vida plenamente. Y si alguien te pregunta sobre eso les dirás que todo eso pasó “para que la gloria de Dios se manifestase en ti”.
Quizás el fango no este solamente en tus ojos. Tal vez toda tu vida sea un cieno inmundo. No importa. Cuanto más terrible sea la situación, mayor el milagro. Mayor la oportunidad para que el poder de Dios sea manifestado en tu vida. Espero que lo más vergonzoso, doloroso y difícil que hayas pasado en la vida, sea el mayor testimonio de un Dios que cura y que te escogió especialmente, para mostrar al mundo el amor maravilloso del Padre.
Piensa en eso. Acepta el fango, el lodo, el cieno y vete a lavarte. Lo peor que ser ciego es ser ciego con el fango sucio en el rostro. Recuerda, es en el inmundo lodo que esta el secreto de la cura.
por Sami Bullón

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